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Mostrando las entradas con la etiqueta #militancia

Vamos a andar

Conforme nos acercamos a los comicios de 2024 las aguas que navega el movimiento de la cuarta transformación y las izquierdas que aglutina parecen cada vez más turbias. Con el avance de los meses se observan a todo lo ancho del territorio nuevos destapes, declaratorias de alianzas y postales fotográficas que dan cuenta de una clase política inquieta, presurosa por convertir este “tiempo de definiciones” en un escaparate de sus propios proyectos y agendas políticas. Es verdad que esto último es natural en cualquier coyuntura electoral, más tratándose de la sucesión presidencial, sin embargo, no estaría de más recodar que por encima de aquella teatralidad, se haya el pulso palpitante de proyecto de nación del que, si bien ya se han colocado los cimientos, aún resta mucho por hacer para consolidar.  De esto quiero hablar, pues he notado que entre muchas y muchos compañeros subsiste la legítima preocupación del curso que, frente al penoso espectáculo que en ocasiones ofrecen las aspira...

Del derecho a transformar

Ante el barullo que han traído consigo los respingos y manoteos de consejeros y comisionados del INE y el INAI, quisiera proponerles conversar sobre los ecos de ese minúsculo artículo 39, desdeñado por las huestes del conservadurismo moderno, de nuestra Carta Magna, que reza: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.” Más de un siglo lleva esa sentencia plasmada en nuestra Constitución, escrita precisamente en los álgidos debates que produjo la energía constituyente de la tercera transformación.  Un par de artículos más adelante la Carta Magna decreta, previniendo los riesgos de más disputas populares, lo siguiente: “ El pueblo ejerce su soberanía por medio de los Poderes de la Unión, en los casos de la competencia de éstos, y por los de los Estados y la Ciudad de México… ” Ning...

Volver a las calles

Han sido días de tempestad para el gobierno de la Cuarta Transformación. La necesidad de establecer un marco normativo que permita reordenar la adscripción y funcionamiento de la Guardia Nacional ante la encomienda de procurar la seguridad y extienda el periodo aprobado para su presencia en el territorio ha detonado una oleada de críticas de un amplio espectro político en donde igual convergen los usuales quijotes del conservadurismo decididos a condenar cualquier esfuerzo que provenga del Ejecutivo federal, como sectores de la sociedad civil que, aunque de talante progresista, miran con recelo la decisión de fortalecer los mandos militares como vía para la paz. Si bien, entre estos cuestionamientos pueden encontrarse diferencias de fondo que radican en los fines que persiguen, en su responsabilidad ante las causas que catalizan entornos de inseguridad y violencia, y en la conciencia de la necesidad de articular soluciones junto a la ciudadanía, todos ellos parecen compartir un rasgo c...

Militantes

Se trata de una obsesión platónica con el futuro o quizá una complicidad irrenunciable con la primavera, una semilla descubierta en lo hondo de la sierra, un remanso al que acudir durante las soledades más adversas. Puede ser también un céfiro que refresca el mediodía, o las canciones de Silvio enterneciendo las noches lluviosas, o las largas caminatas entre vereditas que iluminan las estrellas, o las risas que germinan sobre la batea al terminar el jornal, y es también un llanto, un abrazo, un dilema y un verso que espina y florece; sobre eso y más, mucho más, trata nuestra militancia. Es cierto que hay veces que prevalece el espectáculo, el show de titanes que colisionan entre ardides, alianzas y aplausos, las grandes tribunas, épicas riñas entre juglares e hidalgos disputándose el cielo nublado; pero les aseguro que abajo hay un concierto de luchas y esperanzas que juntas se engranan para dar forma a una historia que ocurre siempre más allá del televisor y las primeras planas, la de...

En contra de la desidia

Me harté de aguardar el arrojo de otros, de contemplar desde el banquillo el choque de pendones, de servir como peón de auroras y crepúsculos, de ocupar sitios minúsculos en el exuberante relato del acontecer que nos une y atraviesa. Me cansé del papel de liebre, de carbón para caldera, de sosa marioneta en el espectáculo del despojo insaciable. No pude soportar más insultos, más indiferencia hacia mis furias, mis afanes y agonías, más veredas estrechas que conducen al mismo calabozo. No resistí más candados vedando a la plebe las puertas del Olimpo. Habiendo sido arrojado al mundo entre huesos de viejas cruzadas, entre lágrimas y anhelos heredados, entre sentencias delineadas de acuerdo con mi código postal, comprendí que la realidad, más que una senda trazada con líneas punteadas, era un inquieto barullo, un torno de barro que cambia de manos con el pulso de las primaveras. Reconocí también que mientras rehuía de las tempestades de los tiempos modernos oculto entre mi rutina, mis háb...